¿Tienen que estudiar los niños en verano?

Estudiar en verano

Estudiar en verano para evitar una dura vuelta al cole

La cuestión sobre si los niños deben seguir haciendo deberes en verano o si, por el contrario, deberíamos dejarlos descansar, plantea un dilema a muchos padres. ¿Qué es mejor para los niños? ¿Es mejor mantener el hábito de trabajo y estudio o dejar que desconecten por completo del colegio? ¿Pueden llegar a desaprender?

La respuesta más común a estos dilemas es que sí, que el niño puede desaprender y que es mejor que mantengan el hábito de estudio. Es cierto, que conviene no abandonar las tareas por completo y mantener, aunque sea un rato al día, el hábito de trabajo al que están acostumbrados el resto de nada. Algunos profesores opinan que es necesario romper la rutina escolar, que ayuda al estudiante a relajarse y estar mejor preparado mentalmente para el siguiente curso; sin embargo, es un error abandonar por completo cualquier tipo de tarea o actividad relacionada con el colegio.

Estudiar en veranoRealizar algún tipo de actividad es necesario aunque esta tiene que estar claramente diferenciada de las rutinas escolares, es bueno para estar preparados para la vuelta al cole. No tenemos que plantear el libro de actividades de verano como los “deberes” que suelen hacer habitualmente. El gran deber que tienen es descubrir. El verano ofrece muchas más oportunidades de aprendizaje que normalmente, en clase, no somos capaces de tener. Se pueden realizar actividades con mayor contacto con la naturaleza, experiencias nuevas, museos, teatro, cine… y siempre se puede sacar algo educativo de cada una de ellas.

Imagina que vais un fin de semana a pasarlo en el campo. Una buena idea sería realizar rutas con el libro de ciencias naturales como soporte y repasar algunos conceptos en vivo. ¿Qué mejor forma de descubrir las partes de una flor que teniéndola delante? Si hacéis una visita a un museo, o vais a un teatro o cine, algo muy interesante sería realizar una pequeña reflexión sobre el día que habéis pasado juntos y las cosas que ha aprendido. Le ayudarás a aprender a sintetizar, narrar una historia y, ya de paso, repasar la caligrafía y ortografía.

En verano es necesario reforzar conocimientos pero se pueden hacer de una forma alternativa y diferenciada del resto del curso. Es cierto que algunos pedagogos opinan que el estudio en verano tiene que ser algo más reglado y que los maestros deberían estar implicados en el, es decir, realizar un plan veraniego de trabajo. Sin embargo, el tiempo dedicado a este tipo de tareas en verano, no debería exceder el 10% del día.

Otra de las opciones que plantean varios pedagogos es incluir ejercicios y actividades escolares pero de una forma más sutil que el sentarles en una mesa a hacer deberes. Una propuesta sería, mantener una rutina de levantarse, desayunar tranquilamente, leer, ir a la piscina, hacer unos ejercicios de matemáticas… Es decir, que las actividades estén integradas en lo que es la rutina veraniega. En definitiva, ¿Qué podemos sacar de todo esto?

Conclusiones sobre estudiar en verano

  • Estudiar en verano es bueno pero tiene que ser de forma distinta a la del resto del año
  • Integrar actividades lúdicas junto con ejercicios posterior es una buena idea de mantener ciertos hábitos y aprender cosas nuevas
  • Un rutina de verano mezclada con ejercicios del colegio es una buena opción.
  • El tiempo dedicado en verano a estudiar o hacer ejercicios no debe exceder el 10% del día




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